¡Hola, soy Eli!
Encantada de que estés aquí.
Alma Latina es mi bebé y si me das un ratito te cuento cómo creé esta marca que tantas alegrías me ha dado y que se ha convertido en el amor de mi vida.
Empiezo por el principio para que puedas conocerme mejor. En 2015 me encontraba en un momento crítico, llevaba 7 años estudiando arquitectura en Málaga (mi ciudad), ya me quedaba muy poco para terminar, pero cuanto más se acercaba el momento de verme trabajando como arquitecta más me agobiaba la idea, me gustaba mucho el diseño pero todo lo demás no estaba hecho para mí. Una tarde unas compañeras de la universidad me animaron a ir con ellas a unas clases de salsa que impartían en un bar y a partir de ahí ya no hubo vuelta atrás.
Cada vez pasaba más tiempo bailando y menos en la facultad, con los meses me había enganchado por completo, me formaba 4 días a la semana y salía 6 noches a sociales (Málaga era el mejor sitio del mundo para ser salsera en aquel momento), empecé a actuar, a competir y a dar clase y llego el dificil momento de decidir que hacer, aposté por el baile, dejé la carrera a riesgo del infarto que podía suponer para mi madre y me dediqué de pleno a ello.
Daba clases en tres escuelas, empecé a colaborar con un proveedor de leggings que me encantaban a mi y a mis alumnas y llegó la Pandemia, todos en casa. Llevaba tiempo pensando que las chicas que bailaban necesitaban algo más que leggings y como no encontraba algo mejor pensé en intentar hacerlo yo misma, no podíamos bailar asi que me pareció un buen momento para hacer un curso de costura, busqué una academia y cual fue mi sorpresa: lo que había aprendido en la carrera me servía en todo esto, una cosa llevó a la otra y acabe uniendo mis dos pasiones: el diseño y el baile.
Conocía muy bien las necesidades de las bailarinas y con ayuda de mi profesora, (no sin dramas por cómo se resbala la lycra) empecé a coser en el salón de casa y a sacar mis propios diseños, para cuando pudimos volver a bailar ya tenía la web que estás viendo y con mucha incertidumbre empecé el camino que me ha traído hasta aquí.
En un tiempo el salón se me quedó pequeño, había telas y patrones por todos lados y aunque supuso enfrentar muchos miedos por los gastos que estaba suponiendo todo, en cuanto entre a este lugar que ahora es el taller, me robó el corazón y supe que iba a ser nuestro lugar seguro 💖.
El mío y el de mi equipo (otro reto que nadie te cuenta hasta que emprendes), habéis hecho crecer esto tanto que ya no podría hacer esto sola.
El camino ha sido difícil pero muy bonito, las bailarinas con las que había ido coincidiendo empezaron a probar mi ropa y fui ampliando miras con bailarinas que me parecía que tenían algo especial, seguramente por alguna de ellas estás aquí, así que me tomo un momento para nombrar a todas las que tengo el honor de vestir y que puedes ver en las fotos de muchas de las prendas GRACIAS: Noelia Otero (Alonso y Noelia, te debo todo amiga), Alba Sánchez (Ronald y Alba), Laia de la fuente, Nahir Romano (Kike y Nahir), Vero (Charlie y Vero), Anita Santos (Adrian y Anita) Raquel de Castro (Pablo y Raquel), Andrea Cobos (Luis y Andrea) Sara Panero (Marco y Sara) Carmen Vega, Judit Cordero (Korke y Judit), Migle (Gero y Migle), Andrea (Alfredo y Andrea), Irene Palma, Klau Perdek (Klau y Ros), Alba Rodríguez (Victor y Alba), Sara Luna, Andrea Rodriguez, Ivone Fuentes.
Te cuento qué vas a encontrar en Alma Latina.
Otra cosa que debes saber de mí, soy muy persistente y la coherencia es algo muy importante para mi. Si una prenda ha llegado hasta aquí, es porque yo misma me la pondría una y mil veces y va acorde con mi exigencia y el estilo elegante y femenino que tanto me gusta.
Todas las prendas están patronadas por mi, se cortan en el taller (en Málaga, sur de España) y las coso yo misma o unas costureras locales que me echan una mano cuando la demanda me supera.
Esto me da una libertad enorme para crear y para adaptar las prendas a la clienta, podemos modificar medidas, ajustar largos, cualquier cosa que necesites puedes escribirnos y si está en mi mano puedes darla por hecho.
Las telas que utilizamos se fabrican en España y todo se hace de forma artesanal, con calma y mucho amor.
Creo que todas deberíamos tener la sensación de libertad, seguridad y empoderamiento que te da llevar una prenda que te hace sentir cómoda, femenina y que sabes que no se va a mover.
Mi mayor prioridad es que te sientas genial cuando lleves mi ropa, por lo que cuido muchísimo todo lo que rodea tu experiencia de compra (envíos, cambios, devoluciones, atención al cliente, asesoramiento, si escribes a cualquiera de nuestros canales seré yo quien te responda)
La sensacion de veros felices con una prenda que he cosido con mis manos es la que me mueve a seguir haciendo mi trabajo lo mejor que sé y lo que hace que esto tenga sentido.
Gracias a todas las bellezas que ya formáis parte de esto y de mi, cada vez que me etiquetáis en algo, os veo en historias, en sociales, en demos, en videos improvisados o me encuentro con alguna de vosotras en un social se me derrite el ❤️
Gracias por leerme y por llegar hasta aquí, espero no haberte aburrido y que quieras unirte a nuestra familia.